Foto de la fachada con el garaje cerrado y abierto
El ingeniero del proyecto determinó que las diversas habitaciones-almacén podrían convertirse fácilmente en un garaje echando abajo sin riesgo columnas y paredes, pero el problema era, ¿cómo meter ahí un coche, sin estropear la estética de la fachada? Cabe pensar que no era importante mantener la apariencia histórica de la vivienda, sin embargo las leyes contra la reconversión de fachadas históricas impedía totalmente poner una puerta de garaje tradicional.
Para mantener los materiales originales de la fachada, se ideó cómo dividir la fachada, la cual se abriría de la forma que vemos el vídeo, de forma que en las juntas quedase una junta casi invisible.
Este invento da lugar a 4 plazas de garaje, algo muy útil si tenemos en cuenta el pequeño espacio disponible para aparcar en la calle (¡si esque está libre...!)
Imágenes obtenidas de beausoleil-architects
¿Qué tal si vamos a un post cualquiera?



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